Después de tantos años animando, compitiendo, celebrando y haciendo barra… esta vez se siente diferente.
Hay momentos que no sabes que son los últimos hasta que los estás viviendo.
Hace algunos días vivimos una de esas experiencias que, aunque hemos repetido durante años, esta vez se sintió diferente. Llegaron las Olimpiadas Ramón Mujica de la Universidad de Piura, pero para quienes estamos en nuestro último ciclo había algo que hacía que todo tuviera un significado especial: eran nuestras últimas Olimpiadas como estudiantes. Y esta vez me tocó vivirlas desde las barras..
Gritar hasta quedarnos sin voz
Participar en barras no es solamente aprender una canción o repetir una coreografía. Son días de ensayo, repetir pasos, aprenderse las canciones, coordinarse con los demás y, sobre todo, ponerle toda la energía posible aunque estés cansado. Y llega ese momento en el que ya no estás pensando si el paso salió perfecto. Solo estás ahí. Gritando. Saltando. Animando. Y disfrutando estar con todas esas personas que hicieron que estos años fueran lo que fueron.
Y entonces llegó el resultado…
Después de todo el esfuerzo, llegó una noticia que hizo que todo valiera todavía más:
🥇 1.er puesto en BARRAS
Pero no nos quedamos ahí.
🥇 1.er puesto en DRILL
La Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales se llevó ambos primeros puestos. 🏆
Y creo que lo más bonito fue saber que detrás de esos resultados había muchas horas de preparación, trabajo en equipo y ganas de representar a nuestra facultad.

Pero esta vez había algo más
En otros años quizás celebrábamos pensando: “El próximo año volvemos.” Esta vez no. Esta vez sabíamos que era nuestra última vez viviendo las Olimpiadas como estudiantes. Y eso hizo que cada ensayo, cada grito, cada salto y cada momento con nuestros compañeros se sintiera un poquito más especial. Porque hay cosas que uno cree que siempre estarán ahí… hasta que llega la última vez.
Nuestra cuenta sigue bajando
Nos quedan todavía muchas cosas por vivir antes de graduarnos. Más clases. Más trabajos. Más exposiciones. Más historias.
Pero también empiezan a aparecer esos momentos que sabemos que no vamos a volver a vivir de la misma manera. Y quizá por eso esta última Ramón Mujica no fue solamente una competencia.
Fue un recuerdo que nos vamos a llevar con nosotros.
Primer puesto en barras.
Primer puesto en drill.
Y una última Olimpiada que definitivamente vamos a recordar.
La cuenta sigue.






