🎓✨ LA UNIVERSIDAD EN PINTEREST VS. LA UNIVERSIDAD EN LA VIDA REAL
Una entra a la universidad pensando que va a tener outfits increíbles, notas espectaculares, una vida social de película, cafecitos aesthetic y tiempo para ir al gym, emprender y convertirse en su mejor versión. 💅🏻☕️
Y sí, obvio que también soñábamos con ser esas chicas que llevan su agenda perfectamente organizada, estudian con dos semanas de anticipación y dicen “chicas, ya terminé mi parte” tres días antes de la entrega. 🤍📚
Pero nadie nos advirtió que la realidad incluía sobrevivir con cuatro horas de sueño, gastar en un café carísimo porque “me lo merezco”, hacer trabajos grupales donde todas reaccionan con 👍🏻 pero nadie confirma si puede reunirse, y descubrir que Secretaría Académica tiene más misiones secundarias que un videojuego. 😭💀
De pronto, tu outfit aesthetic es el mismo buzo de siempre, tu planificación consiste en rezar para que el profesor amplíe la fecha de entrega y tu vida social se resume en preguntar: “¿Ya estudiaron?” en el grupo del salón.
Y ni hablemos del último ciclo, porque una pensaba que estaría contando los días para graduarse, pero termina contando los pendientes, los trámites, las exposiciones y las veces que ha dicho “esta semana sí me organizo”. 🤡
Pero, fuera de bromas, algún día vamos a extrañar hasta este caos. Las risas antes de una exposición, los cafés entre clases, las amigas que sobreviven contigo, los trabajos que parecían imposibles y esos pequeños momentos que hoy parecen normales, pero que después serán recuerdos que vamos a querer repetir. 🥹💗
Así que sí, la universidad no salió exactamente como en Pinterest, pero al menos tenemos anécdotas, amigas y material para terapia durante los próximos diez años. JAJAJA.










